viernes, 12 de junio de 2009

LEGADO
Cúbreme de arena, que mi piel se abrigue de su calor.
No permitas que la tierra me envuelva con vizcosa humedad.
Que la arena sea mi velo y mi vestido.
No dejes señas y olvida la senda que te condujo hasta allí, que no quiero ser visitada.
Diles a los brujos que dibujen conjuros sobre mi frente para no extrañar tu aliento, ni tu voz
y no mires atrás porque no te seguiré.
Mi legado en vida lo disfrutaste y si nada te dejo es porque nada quedó por entregar.

lunes, 8 de junio de 2009

Bajo la sombra de la añosa palmera, apoyo mi espalda y sumerjo mis manos en la arena tibia, un tanto húmeda que me rodea. Húmeda por las aguas de un pequeño manantial que subsiste porfiadamente al igual que la memoria de este nómade. Por qué se niega a morir un oasis. Por qué se niega este nómade en abandonarlo. Me asomo a observar mi reflejo sobre las aguas, ellas me devuelven ojos cansados y una sonrisa. Es la hora en que el sol comienza a ocultarse y las estrellas invaden un cielo púrpura. No hay nubes que insinúen lluvia y temo por el manantial, de pronto gotas caen formando círculos concéntricos sobre este universo que comienza su expansión, mientras mis labios son recorridos por una lágrima que va al encuentro de su hermana.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Qué es lo que hay que hacer para erradicar la soberbia, cómo se hace para que la gente escuche lo que debe escuchar y no lo que quiere escuchar. Si, tengo rabia, de esa rabia que surge de la impotencia. Me gustaría saber porque UNA persona tiene la capacidad de hacer tanto daño a gente que lo único que busca es una oportunidad. WELUN quiere el desarrollo de su gente y de su comuna, porque sus hijas nacieron o viven en La Cruz, podemos parecer ignorantes, sin embargo nuestras intenciones siempre han sido transparentes, queremos surgir y hacerlo trabajando, NO ROBANDO, NO APROVECHÁNDONOS DEL GOBIERNO, NO ESPERANDO LOS REGALOS DE LA MUNICIPALIDAD O LAS LIMOSNAS DE UNA ALCALDÍA. Qué persona quiere en este país pagar impuestos, cumplir con los permisos municipales.... muchos trabajan al margen de la ley y de sus obligaciones. Hoy se nos niega esa posibilidad, se nos tramita al punto de dejarnos en una posición en que estemos obligadas a renunciar a nuestros objetivos. No sería más productivo tener una voluntad de participación y apoyo. No sería mejor trabajar en conjunto. Estamos concientes que nos queda mucho camino por recorrer, que tenemos que cumplir normas y regulaciones y está más que claro NO QUEREMOS EVADIRLAS, si tan solo se detuvieran a escuchar, mirarnos a los ojos, si se dieran el trabajo de conocer nuestra realidad. ¿QUIÉN SE BENEFICIA con ésta actitud?, ¿La Cruz se maneja con "simpatías y lealtades"?. Seguramente estoy profundamente equivocada, todavía quiero creer que el problema es que todo esto es parte del sistema, que en todas las municipalidades las cosas funcionan como aquí en La Cruz y debo creer que pronto llegará la respueta pronta y adecuada a nuestras ganas de emprender. Y aunque no lo logremos ahora, seguiremos adelante con más ganas, estoy segura de ello, aquí no se trata de quién puede más, aquí se trata de que sabemos que estamos haciendo lo correcto, sin dañar a nadie y con la vista a un futuro que se ve lleno de grandes e importantes éxitos. Y será la oportunidad en que humildemente agradeceremos a todos quienes nos apoyaron y ayudaron a construir WELUN. Por ahora eso... de la rabia y la impotencia a la construcción de nuevas oportunidades.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Volví.
Con nuevas fuerzas, con otros horizontes.
La fuente no se ha secado, es hora de beber deTamaño de fuente sus aguas y volver a sentir su dulce y fresco sabor. De palabras y de sueños serán las visiones que podrán saber aquí.
Estoy feliz de tocar las arenas de mi oasis.
Vuelvo a ser yo

martes, 27 de febrero de 2007

LEGADO
Cúbreme de arena, que mi piel se abrigue de su calor, no permitas que que la tierra me envuelva con vizcosa humedad. Que ella sea mi velo y mi vestido. No dejes señas y olvida la senda que te condujo hasta allí, que no quiero ser visitada. Diles a los brujos que dibujen conjuros sobre mi frente para no extrañar tu aliento, ni tu voz. No mires atrás porque no te seguiré. Mi legado en vida lo disfrutaste y si nada te dejo es por que nada me quedó por entregar.

lunes, 19 de febrero de 2007


el calor abrazador se disipa dejando rastros en la memoria

de sus ojos no queda más que el poder y un destello de color fugitivo

no ansío más, el calor madura el fruto, sin embargo lo puede secar

ahora tengo sed de paz y no hay nada como la copa del tiempo

hace fuerte el espíritu y te regala sabiduría

salud por los que se quedan

salud por los olvidados

salud por los que hay que olvidar

sábado, 23 de diciembre de 2006

El Alquimista
El Maestro Alquimista salió de la Abadía con nostalgía añeja aún cuando era primera vez que sus pies tocaban suelo extraño. En el fondo de su corazón sabía que jamás volvería. Antiguos Maestros le habían hablado de los que se marcharon antes que él. Le hablaron de los sueños que ellos habían cultivado en secreto y de lo ansiosos que estaban de recorrer el mundo para aprender cosas nuevas y enseñarlos a los profanos. Le contaron que en alguna ocasión ellos habían vuelto, pero sus miradas ya no eran las mismas que sus hermanos conocieron. Sus ojos susurraban penas e incluso murmuraban secretos más negros y ocultos que los elixiris que preparaban entre las paredes de sus laboratorios. Así vagaban entre sus hermanos, con la mirada perdida y en silencio, hasta que sin previo aviso desaparecían. Nadie supo jamás que pasó con ellos. Algunos creían que habían abandonado nuevamente la Abadía, otros aseguraban que se habían sublimado cual mezcla alquímica en busca de dorados sueños extraviados.
No sentía miedo, solo un leve cosquilleo que recorría su abdomen y que no supo identificar su significado. Los profanos le contarían más tarde que eso se llamaba emoción, también le enseñarían que esa palabra encerraba muchas otras variedades de sensaciones y se dió cuenta, para su desdicha y asombro, que a pesar de ser un Maestro Alquimista nada sabía del mundo, nada sabía de él mismo y dejó de llamarse Maestro.